viernes, 5 de febrero de 2010

Una llamada

Hoy me llamó la mujer N.2 a pedirme que le comprara un libro. Como trabajo en la editorial que lo distribuye, conseguí un excelente descuento. Luego me llamó a decirme que nos viéramos para poder entregárselo… me dio 2 posibilidades: a las 6pm o a las 9pm. Le dije que a las 6pm porque luego tengo que verme con mi mejor amiga, pues hoy y mañana es su despedida (vive en Cartagena). Me dijo que bueno, pero que si fuera a las 9pm podríamos quedarnos mucho más tiempo hablando…. Ja! Pero no… he decidido que primero van a ir mis amistades hasta que aparezca esa mujer con la que todo esté dispuesto a darse. Muchas mujeres van y vienen.

Tiene novio, dice que está enamorada, pero que no lo ama aún. Una vez, hace 2 años, fui su amante y todo terminó en todo su cuerpo destrozado tras el impacto después de caer de un sexto piso. Esta vez, será diferente. Hay coqueteo, pero no quiero meterme con mujeres comprometidas, menos si nunca sé qué debo esperar.

No quiero ser la causante de la muerte real de nadie esta vez. Un intento fallido fue suficiente alarma.

domingo, 31 de enero de 2010

Despedida a la mujer N.3

Como dije en algún post anterior, escribo poesía desde hace rato... aquí pongo mi poema de despedida para la mujer N.3:

Dime por qué siento que el mundo se me va entre las manos,
la única manca sigo siendo yo,
Y tú sigues mirándome con esa mirada fija y fría.

Tus palabras me tientan en tu ausencia,
Y cuando te acercas,
No son más que fantasmas en mi memoria.

Disfrutas jugando a dibujarme intenciones que no existen,
Encuentros que no se materializarán jamás.
Juegas y es tu juego,
Das tres vueltas al tablero de la distancia,
Y cuando me ves,
estás de nuevo en la casilla de partida.

Dime por qué este sin sentido,
Este vacío de querer tenerte fuera del tablero,
Y llevarte a mi zona de tregua.

Tus ojos negros me incitan a lanzar los dados,
Tus frases me dicen que quizá hay una posibilidad de cruzar ilesa,
Y ganar la partida.

Pero de nuevo te alejas del roce,
Y la mirada sostenida agoniza en su corta trayectoria.
Recuerdo entonces que sólo tú eres juez en tu juego,
Y yo decido renunciar a tus reglas.

Ahora sólo tus fichas se mantienen en competencia.

Una heteroconfundida

Llevó mucho tiempo sin escribir porque he estado en miles de cosas. Volver de Argentina y reubircarme ha sido más complicado de lo que pensé. Pero bueno, de a poco ya vamos.

Hay muchas cosas para desatrasar, pero adelantaré cuaderno hoy que estoy tan baja de ánimos... son buenos días para escribir los domingos, especialmente cuando siento tanta tristeza en el alma.

Sí, el día que llegué tuve mi cita con la mujer N.3. Me invitó a una rumba hetero en un sitio nuevo en la 83 con 15 que tiene bastante fama. Yo la verdad es que ni pregunté con quién era el plan... y tenía tantas ganas de ir a Bogotá a recorrer de nuevo las calles de mi ciudad (no sé si comenté que vivo en Cota, en una finca) que decidí ir.

Me fui con una pinta casual, ni siquiera la pensé... unos jeans medio anchos, una siza y unos tennis que yo amo que son del putas (todos raros). Pues bien, llegué y nos encontramos. Apenas la saludé a ella sentí un rechazo completo por parte de todo el grupo de personas que la acompañaban ¿la razón? Fácil y predecible: se dieron cuenta que yo soy gay. ¿Se me nota? Yo diría que depende... hay veces en que me puedo vestir muy niña y otras en que no tanto, pero supongo que ese día sí desentoné MAL! Todas las niñas del grupo iban con sus zapaticos, todas maquilladas (yo muy pocas veces me maquillo) y con sus caminados súper femeninos. En realidad a mí esas cosas me valen 3, así que decidí entrar igual. Ella estaba hermosa, mucho más linda en persona de como la recordaba. Esa noche bailé y nos sentamos un rato a hablar (si es que se puede decir hablar porque casi ni nos oíamos), mientras la hermana me miraba con cara de culo desde su esquina. ¿Cómo califiqué la noche? Un fracaso rotundo!!

Desde entonces (eso fue el 2 de enero)... nos vimos unas 3 o 4 veces más, hablábamos todos los días por chat, ella me coqueteaba un montón, nos decíamos cosas... y así. Sin embargo, cuando nos veíamos, todo era súper casual, como si lo que habláramos no existiera. ¿Por qué yo no hacía nada? porque ella no hacía sino decirme por chat que se cagaba del susto de tener algo con una mujer y yo no iba a ser quién para presionarla. No niego que me encantaba, aún me encanta, la pasábamos bien juntas, nos reíamos, pero con el tiempo ella fue convirtiendo todo en un juego. Decir para no hacer... un día sí, al otro día no porque me da miedo. Mejor dicho, si quieren un ejemplo típico de heteroconfundida y además, inmadura, es ella. Me disculpo por hablar tan fuerte, pero ya entenderán.

El viernes hace 8 días yo ya estaba en el carro yendo para mi casa cuando ella me llamó y me dijo que fuéramos por fa a rumbear a otro sitio hetero, que sólo ibamos mujeres bla bla bla. Pensé que quizá por fin ella iba a arriesgarse y le dije que sí. Nos fuimos a tomar algo por la 82 en un barsito... ella estaba hermosaaaaa. Me presentó a sus amigas y todas fueron muy bien conmigo. Háblamos y la estábamos pasando bien hasta que salimos de ahí para ir al sitio a rumbear. Ella se encontró con un man (no sé si se lo encontró o ya tenía planeado verlo) y toda la noche el man estuvo encima de ella... y ella le seguía la cuerda. No sé si lo hacía para darme celos o para demostrarle a sus amiguitas que no era gay, o las dos cosas. Yo me emputé mucho esa noche, pero preferí ser indiferente con ella y no darle importancia, así que actué como si nada estuviera pasando.

El lunes desde la oficina volvimos a chatear... le dije que amaba a una de sus amigas, que era un amor de persona, ella me preguntó si me gustaba y yo le dije que no. Me dijo que me invitaba ese día a cine, yo le dije que no podía, pero que lo dejáramos para el día siguiente y ella aceptó. Al otro día... me dijo que sí, que fuéramos a cine, pero ya cuando se acercaba la hora, empezó con sus excusas y sus huidas. Primero me dijo que iba a invitar a su amiga que me había caído bien... a mí me dio ya risa interna y le dije que bueno para ver hasta dónde era capaz de llegar. Finalmente su amiga no pudo ir y ella, por supuesto, terminó sacando cualquier excusa para no terminar saliendo sola conmigo. Esta fue la gota que rebasó la copa!!!
Ese día puta me fui a dormir a la casa de mi mejor amiga y tomé la decisión de dejar de jugar con niñas inmaduras.

Al otro día le dije exactamente lo que pensaba por chat. Le dije que me había aburrido de su juego y que estaba todo bien, pero que ya no iba a gastarle más energía. Ella, por supuesto, me decía que no era un juego, que cada cosa que decía era cierta, pero se moría del susto de sentir algo por una mujer bla bla bla. Esa noche me llamó una amiga que también es amiga de ella a decirme que esta mujer N.3 le había dicho a su amiga que me había caído bien que me gustaba, para luego decirle que no, que a mí no me gustaba, que sólo le había dicho eso para darle celos!! También le decía a sus amigas que yo era la única que le coqueteaba, entre otras muchas cosas, para aparentar ser súper hetero frente a sus amigas. Definitivamente, un chisme viaja a la velocidad de la luz de mujer a mujer y lo bueno de todo esto es que yo también soy mujer y los chismes me llegan 3 segundos después de surgidos... es una ventaja en ocasiones, en otras no, pero esta vez, lo fue. Mi amiga estaba indignada y me dijo que mejor me alejara. Y eso hice.. facebook, messenger... DELETE!

Conclusión: he conocido mujeres heteroconfundidas, pero mucho más berraquitas y arriesgadas que esta mujer N.3. Cuando una mujer heteroconfundida empiece a jugar hay que recordarle que esta vez no está tratando con un man al que puede darle 3 vueltas. Las mujeres conocemos la forma de maquinar de otras mujeres y no somos imbéciles. Cada quien debe afrontar sus propios miedos... o huirles, aunque regresarán pronto.

Lo bueno del caso es que sacar a esta mujer de mi vida no me afectó mucho... ella es sólo una mujer que me atrae MUCHO, pero que nunca pasó más allá de eso. Mi tristeza profunda de hoy se debe a otro motivo relacionado con la mujer N.1, una mujer que sí tiene el poder de afectarme y producirme cosas que jamás pensé. Pero la dejaré para otro post. Hoy las cosas son demasiado recientes... y escribirlas duelen.

Bonito domingo!! Seguro mejor que el mío

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Peli-roja

Hoy, por primera vez en toda mi vida, soy peliroja. Rojo profundo, decía la caja. Una muy amiga mía me advirtió que cuando tuvo el pelo rojo se sentía muy escandalosa. Yo no me siento así, me siento más como Fresita, la muñequita que veía cuando era niña y que me encantaba... tenía rompecabezas, mochila, juegos... todo de Fresita. Me trae también el recuerdo de un olor dulzón... odio los olores dulzones.

Pasado mañana, viernes 1 de enero, viajo de regreso a Colombia. El sábado tengo mi primera cita con la mujer Nº 3. Un correo aquí, otro allá, una que otra conversación corta por messenger con tiradas sutiles, pero como dije en un post anterior... creo que puede ser de esas hetero-confundidas que a la hora de la verdad HUYEN! Ojalá esta vez me equivoque. ¿Qué espero de esta cita? Nada y está bien así. Sólo quiero charlar, conocerla, saber quién es, qué quiere y qué tan segura está de querer eso que quiere. ¿Besos? No, de lejos todavía no me produce eso... de cerca, creo que sí. Ya veremos.

Mañana es 31 de diciembre, pero aprovecho desde ya para desearles FELIZ AÑO porque en el que era mi apto ya no tengo ni Internet.

Volveré a escribir el año que viene y luego de mi primera cita.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Me atrae mi cuasi-jefe

Sí, me gusta mi cuasi-jefe. Digo cuasi porque jerarquicamente está en una posición más alta y todo el tiempo me manda tareas, pero no es exactamente mi jefe directo. No sé qué es ético o qué no lo es. También desconozco por qué me atrae tanto. Es una mujer corriente, de 32 años y buen cuerpo, pero creo que lo que me tiene loca es su inteligencia (excepto con los hombres, en eso debo admitir que le falta inteligencia emocional, pero como no soy hombre...); me encanta su acento, la manera como se expresa, su sentido del humor (sí, ya sé, estoy en el horno, como dicen acá).

Me hace recordar mi época de adolescente cuando me gustaban niñas mayores en el colegio y yo me sentía completamente impotente. Cuando estamos solas actúo como una idiota, no se me ocurre qué decir... y mi mente dice "háblale, háblale" (misión perdida). Patético, lo sé.

Cuando menos lo pienso me imagino dándole besos... disfruto imaginándome situaciones, distintas ocasiones intensas en que nos besamos. Es una mierda!

¿Si le gusto? ¿Tengo oportunidad? No estoy segura. A veces creo obtener señales, pero no sé si son fruto de mi imaginación o de mi aguda percepción. El viernes pasadom, en una reunión que me hicieron los del trabajo para despedirme, le conté que yo era gay. Me tuvo unos 40 minutos encerrada en la cocina haciéndome preguntas sobre mi vida sentimental; yo sólo atinaba a responder con la cabeza baja mientras jugaba con un llavero y cuando la veía a mi lado con ese cigarrillo en la mano y esa mirada fija, tenía que recurrir de nuevo al llavero, a cualquier cosa que me ayudara a reprimir el impulso de saltarle encima y besarla!!!!!!

Luego de eso, durante la noche, varias miradas se posaron en mí... y yo seguía atinando a bajar la mirada al suelo (estoy segura que me sonrojaba). ¿No son reacciones de una adolescente? !Quién lo diría después de tanto tiempo que he pasado al lado de mujeres!

Desde entonces, estar en la oficina ha sido muy difícil. Ahora se la pasa mucho tiempo cerca, ha habido momentos de acercamientos, roces que quizá para ella son normales y para mí... bueno, no.

Hoy una amiga del trabajo va a celebrar en un barsito sus 26 años de vida y vamos todos. Hoy... estoy segura... voy a sufrir.

Me gusta como se siente dentro... y odio la impotencia, la incertidumbre, LAS JERARQUÍAS!.

Saludos!

martes, 1 de diciembre de 2009

1 de diciembre

Ahora no estoy en Bogotá. Hace poco menos de un 1 año que vivo en Buenos Aires y hoy es una fecha significativa para mí: 1 de diciembre. En un mes exactamente estaré regresando a Colombia.

Aquí vivo con mi ex-novia en un monoambiente. Sí sí, ya sé... patético, extraño, raro. No lo planeé, así se dio y lo peor de todo es que me gusta. Disfruto de su compañía como la de ninguna otra persona. Al mudarnos juntas todo parecía perfecto: estábamos juntas, felices, teníamos un pequeño espacio para las dos solas y teníamos grandes proyectos (un gato, una empresa, etc). Ella me confesó que días antes de volver conmigo (ya habíamos estado juntas antes), se acostó con un hombre una noche... una noche y ya. Me dirán retógrada, sin fundamentos o lo que sea, pero eso fue acabando de a poco con el amor (aún no sé si fue tal cosa) que sentía por ella.

Analizo: no le gustan los hombres, si se acostó con uno fue por arrecha y, si es así, puede dárselo a cualquiera en una noche de tragos. Lo siento, no es lo que busco. No me malinterpreten... ella es una hermosa persona, la valoro mucho y siento infinitas ganas de protegerla, pero tiene un pequeño problema: su acelerada hormonalidad. En su vida ha tenido 4 novias incluyéndome y sólo a mí me ha sido fiel (o eso dice).

En fin, lo que importa es que en un mes yo regreso a mi país y ella se queda unos meses más. Desde que terminamos (mes y medio) no nos hemos separado. Ya no tenemos sexo, pero de resto la relación se asemeja a la de cualquier pareja: dormimos juntas, mercamos, hacemos comida, nos damos besos cada tanto (yo cuido que no lleguen muy lejos y a veces me cuesta), nos alegramos por los logros de la otra, nos apoyamos, etc. En 1 mes esto se acaba y ya es momento. Me va a doler, sin duda... aún no he tenido que afrontar la separación con todas sus consecuencias.

¿Ella? Tiene la capacidad de no demostrar sus verdaderos sentimientos, pero cuando toma unos tragos algunas cosas empiezan a filtrarse a través de su muro y comienza a hablar. Me ama, lo sé... como sé que es un amor puro y hermoso. Yo me asusto cuando lo veo en sus ojos tan claro, pues no me siento capaz de corresponder.

Desde aquél acontecimiento nefasto para mi amor por ella, me he sentido atraída por muchas otras mujeres. He coqueteado, pero no he pasado a más... creo que en muchos sentidos el estar viviendo con ella hace que le guarde aún cierta clase de fidelidad. No obstante, en Colombia hay 2 o 3 mujeres que me mueven:

1. Gay, no muy involucrada en el mundo gay, mayor que yo por 2 años, muy centrada en su vida, clara con sus objetivos, ambiciosa, hermoso cuerpo, amiga cercana y, lo mejor o lo peor, ya tuvimos una noche de besos hace 1 año exactamente que terminó por un malentendido en la comunicación. Lo que más me atrae: su empuje, su seguridad y nuestras conversaciones.

2. Hetero-confundida, mayor que yo por 2 años. Loca, confundida, sumamente atractiva, inteligente... es fuego, inspira sexualidad, pero a la vez, me inspira protección, no sé por qué siento que necesita ser salvada. Se considera una princesa, pero siempre me he preguntado qué tipo de cuentos de hadas ha leído para creerse tal cosa. Hace 2 años tuvimos nuestro mes y medio de besos, pero también terminó mal: un novio que nos ve y quiere matarme, una pelea de ella con el man y, desesperada (supongo), ella termina lanzándose por la ventana de un sexto piso. Como se pueden imaginar, no murió. Par de meses en un hospital con fracturas en todo el cuerpo y listo. Ahora está bien, y lo mejor: soltera y confundida. Sin embargo, creo que esto es química pura y explosiva, no sé si dé para más.

3. Hetero-confundida, menor que yo por 1 o 2 años. No está segura de lo que quiere ni conforme con lo que tiene. Físicamente es mi tipo: pelo negro, liso, ojos negros grandes, bajita, de cuerpo hermoso. Un poco tímida, pero lanzada e impulsiva por momentos. Siento que puede ser de esas hetero-confundidas que coquetean con mujeres cuando no las tienen cerca, pero que cuando las tienen enfrente, huyen. Habrá que ver si me equivoco. Me atrae su cascarón, llegar a romperle esa cubierta en la que ha vivido metida para mostrarle que ser diferente puede ser muy divertido... demostrarle que puede ser feliz si deja de fingir. Confío en que es más gay que cualquiera de las anteriores que he nombrado, pero que quizá nunca quiera descubrirlo.

Lo cierto es que no sé qué pase o qué me tenga preparado el destino: puede ser mucho o puede ser poco, estoy abierta a las posibilidades. Por ahora lo que importa es hoy y el mes que tengo para disfrutar de mi trabajo, mi estudio, mi ex-novia y el mundo que me he creado aquí para mí.

Besos!

viernes, 27 de noviembre de 2009

El inicio

Tengo 24 años y me gustan las mujeres. ¿Desde hace cuánto? desde que tengo recuerdos. En kinder, a los 5 años, solía pasar los recreos acostada boca-arriba bajo las llantas sobre las que las otras niñas saltaban sonrientes en su falda jardinera (¿qué quedaba a la vista? los calzones de patitos, cartoons, bombachos, etc). ¿Por qué lo hacía? Para vengarme de todas esas pequeñas niñas que se pasaban el tiempo burlándose de mi parche en el ojo derecho, fruto de un extravismo NOTABLE, y mis grandes gafas de marco rosado y cuerdita para que no se cayeran. Parece que el universo se confabuló desde los inicios de mi existencia para que yo fuera un "extraterrestre" en este planeta o, al menos, alguien a quien nunca han podido tildar de "normal". La "anormalidad" en mis ojos se solucionó con un par de operaciones a los 2 años y luego con otra a los 12. Pobres de mis papás y de mí que creímos que con esa operación se había dado fin a toda índice de "anormalidad", pero nos equivocamos. Luego salió a flote un nuevo síntoma de "alien" que no se puede solucionar con ninguna operación: atracción por las personas de mi mismo sexo.

Tuve un blog en el pasado que no tuvo mucho éxito, quizá porque escribía más para mí y me gustaba verlo en Internet o tener un registro en algún lado de que las cosas sí pasaron y no las imaginé. Escribía más que todo poesía... no sé si soy buena o no, pero decidí dejarlo. Ahora, por primera vez en mi vida, quiero ser leída. Quiero escribir experiencias y ver qué sucede. He tenido una vida interesante y, sin duda, podría darme tema de sobra para hacer un libro, pero es un proyecto que nunca he finalizado (como muchos). Aquí podré contar un poco de todo. Este blog me permite ser espontánea, abierta, romper líneas, conceptos, GRITAR... simplemente porque nadie sabe qué cara tengo.

¿Por qué el título del blog? Seguro con el tiempo entenderán y quizá dedique una entrada a explicar la importancia y la dificultad que conlleva ser una lesbiana anónima en el mundo gay. Por cierto, odio la palabra "lesbiana", me parece demasiado fuerte, hasta denigrante... prefiero "gay", pero como he decidido hablar y decir lo que soy (no quién soy), hay que empezar a romper esas barreras internas que a veces son más linguísticas que otra cosa.

Bienvenidos a mi liberación y a una vida real.
Quizá a alguien en alguna parte del mundo le sirva leerme o le haga menos largas las horas muertes en la oficina.